La articulación témporo-mandibular actúa como una bisagra deslizante, que conecta la mandíbula con el hueso temporal, situado en la parte lateral del cráneo. Existe una articulación a cada lado de éste. Cuando funciona adecuadamente, nos permite abrir y cerrar la boca con facilidad, para poder hablar, masticar y bostezar.
Las personas con una disfunción témporo-mandibular, pueden tener problemas en la articulación y los músculos que la rodean causándoles:
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Dolor local con posible irradiación hacia la cara, la mandíbula o el cuello.
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Dolor o sensibilidad al tacto en la mandíbula.
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Rigidez en los músculos mandibulares que se puede extender a la zona cervical.
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Limitación en el movimiento o bloqueo de la articulación, lo que dificulta abrir o cerrar la boca.
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Chasquidos dolorosos en los diferentes movimientos de la mandíbula.
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Dificultad para masticar o dolor al masticar.
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Dolor de cabeza.
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Dolor intenso dentro del oído o a su alrededor.
